Esta noche imaginaria
me desvelo con tu aroma,
al saber que aunque te quiera
... siempre viviré en la sombra.
¡La otra!... diria la gente,
¡pecadora y sin honor!
la que el estigma en su frente,
la huella lleva de amor.
Aunque la luna plateada
mil noches acá ilumine,
y tu sonrisa azulada
desde el mar quiera sentirme...
jamás podremos tenernos
uno al otro siendo libres.
Saco fuerzas de flaqueza,
por este amor desvarío;
tengo por ti la firmeza
de nunca más pasar frío.
